Hizo de su afición un negocio al quedarse sin trabajo.

Begoña Polo con sus productos HortAlbar.

Según el último informe GEM España sobre emprendimiento en el medio rural se emprende un 80% más que en las ciudades. Muchas veces a la hora de hablar de emprender pensamos en jóvenes que acaban de terminar su ingeniería, dentro de un garaje inventando el siguiente pelotazo mundial. Pero la realidad es muy distinta. La realidad nos dice que en España la mayor parte de las emprendedoras y emprendedores dan el paso cuando se quedan sin trabajo y sus alternativas se ven reducidas. Más aún en el caso del medio rural, donde en muchas ocasiones es emprender o emigrar. Y eso es lo que hizo nuestra invitada de esta semana en ‘Emprender en el pueblo By AlmaNatura’.

EMPRENDER EN AGRICULTURA

Y es que emprender en un pueblo, en muchas ocasiones, es la única opción de seguir viviendo en el lugar en el que quieres vivir. Begoña, al quedarse sin trabajo, se dio cuenta de que había llegado el momento de dar el paso. Pero, ¿en qué podía emprender? Se le iluminó enseguida el cerebro: haría de su afición por la huerta un negocio. Y así nació HortAlbar.

Begoña cultiva su huerto y vende sus productos en cajas a consumidores de proximidad. Pero el negocio no termina ahí. La temporada hortícola en su pueblo, en la Sierra de Albarracín (Teruel), a más de 1300 metros de altitud, es muy breve, por lo que gran parte del producto queda listo para la cosecha de golpe y no es extraño que haya heladas incluso en el mes de septiembre. ¿Qué hacer con los excedentes de producto? Y ahí Begoña tuvo otra excelente idea: Haría conservas como siempre se había hecho en su casa y, gracias a este proyecto que empezó siendo secundario, consiguió ser completamente sostenible.

RENTABLE SIN INVERTIR EN TIERRAS

Otra de las claves importantes de lo que nos contó Begoña es que su emprendimiento rural no ha requerido una enorme inversión en tierras. Los propios vecinos del pueblo, en su mayoría de avanzada edad, sufrían por ver yermas sus antiguas huertas, por lo que para ellos el hecho de verlas cultivadas por Begoña era un motivo de felicidad. ¿Cuál es la traducción de esto? Begoña se dedica a la agricultura sin ser propietaria de las tierras que cultiva.

Cuando hablamos de emprender en el pueblo nos encontramos a nosotros mismos permanentemente pensando en el próximo negocio, en cómo ampliar el que ya tenemos… Pero nuestra invitada de esta semana ha optado por una sana y sabia decisión: disfrutar de su vida sin que esta se convierta en un tiempo exclusivo dedicado al trabajo. Si quieres escuchar la historia de Begoña Polo, de HortAlbar, aquí puedes acceder a su capítulo de ‘Emprender en el pueblo By AlmaNatura’.

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