El talento y las ganas no bastan, cambia tu entorno.

Si estás esperando un post con mensajes ‘flower power’ deberás esperar a otro día. Creo que nunca ha sido así en ‘Emprender en el pueblo By AlmaNatura’, pero por si acaso lo aviso. Si estás esperando frases del tipo si quieres puedes, con tu talento todo es posible, trabaja y seguro que lo consigues y otras frases buenistas y que además son mentira, tampoco vas a encontrar de eso. A cambio te voy a contar CÓMO SÍ vas a conseguir tus objetivos a la hora de hacer un cambio tan RADICAL como irte a vivir, con toda tu vida acuestas, al medio rural.

SOMOS PEREZOSOS

Tenemos un cerebro realmente tramposo, estamos diseñados para el ahorro, esto es así. Echad un vistazo a vuestro alrededor, al 80% de las personas que conocéis y veréis que nuestros cuerpos, el cuerpo humano, está hecho para el ahorro, para acumular reservas… Y a esas reservas se les ha llamado siempre curva de la felicidad. Ahora no, porque la moda es estar súper fit y marcando tableta pero preguntad a vuestra amiga súper en forma o a vuestro amigo sixpack si su cuerpo tiende a guardar y si su cerebro siempre le anima, cada mañana, a machacarse en el gimnasio o en casa. Somos una reserva andante para cuando no haya. Nuestro cerebro así lo manda.

Hay un artículo que apareció en la revista Neurophysiologica, del doctor Matthieu Boisgontier y su equipo en el que se dieron cuenta de algo que denominaron “Paradoja del ejercicio”. Por cierto, el estudio existe de verdad, aunque sea de una universidad canadiense, por aquello de que siempre hay estudios canadienses para sustentar cualquier cosa. Bien, en el estudio pusieron a 30 adultos jóvenes delante de una pantalla y por medio de un avatar, de un muñequito que les representaba y que manejaban ellos, se les iban poniendo delante imágenes de dos en dos: una de las imágenes representaba una actividad saludable y la otra una opción que no lo era. Pues bien, incluso ante la pantalla, os recuerdo que estaban sentados, su cerebro tenía que hacer más esfuerzo para elegir poner el muñeco a correr que para tumbarlo en una hamaca. ¡Incluso sentados! No eran ellos, era un avatar, un muñeco de videojuego.

DOS MILLONES DE AÑOS DE EVOLUCIÓN

Entonces te hago una pregunta, nuestro cerebro lleva dos millones de años de evolución, está diseñado para guardar energía cuando no había para comer, es eficiente, como para perseguir a las presas durante decenas de kilómetros, estaba diseñado para mantenernos tumbados tomando el sol cuando no había nada que comer… Y en eso es una máquina casi perfecta. ¿Crees que simplemente tu voluntad o tu talento conseguirán doblegar a la máquina? La respuesta es que durante algún tiempo puede que sí, pero al final la tendencia manda y será que no porque nuestro cerebro no tolera bien que le lleven la contraria y terminará ganando la batalla: recuerda, es una máquina evolucionada durante 2 millones de años para conseguir que no muevas un músculo si no es absolutamente imprescindible.

EMPRENDER EN EL PUEBLO

¿Y qué tiene esto que ver con emprender? ¿y con hacerlo en el pueblo? ¡¡¡TODO!!!

Emprender no es cómodo, implica movimiento, al menos mental, ahora que podemos hacerlo delante de una pantalla con el culo pegado a la silla. Pero implica movimiento mental, de ideas, de planteamientos y de aprendizaje. Y moverse a un pueblo ya implica un movimiento físico; cambiar de vecinos, de lugar desde el que miras el mundo; tu lugar de dormir, el lugar desde el que te desplazarás al médico, desde el que llevarás a tus hijos (si los tienes al colegio). Y te digo una cosa, si tu decisión implica movimiento tu cerebro se revolverá y tratará de impedir que te muevas, inventará para ti mil razones para que te quedes en tu sitio, disfrutando del no hacer nada, que es lo que él quiere. Pero tú con tu razonamiento sabes que la vida será mejor, más plena, que serás más feliz, que tu salud física y mental te lo agradecerán así que ¿cómo conseguirlo?

HACKEAR LA MÁQUINA MÁS PERFECTA QUE EXISTE

Hace unos meses, al hilo de la entrevista que le hice a Sandra Schenkel, en el octavo capítulo, hace ya 10 meses y que se titula “Eligió España para emprender y ahora tiene dos negocios”, que te invito a escuchar, hacía una reflexión en voz alta para la que no terminaba de encontrar respuesta. ¿Qué es mejor? ¿Tener un pueblo elegido y adaptar tu negocio a él? ¿O diseñar un negocio y luego buscar el sitio perfecto para él? Sandra eligió el pueblo perfecto para su negocio y le va bien.

El capítulo de hoy va de cómo engañar la máquina más perfecta que existe, va de cómo hacerle pasar a nuestro cerebro por deseable algo que nunca querría hacer y eso tiene todo que ver con emprender en el pueblo. Te voy a poner algunos ejemplos muy básicos de nuestro día a día y alguno tontorrón pero propio: soy un adicto a los bollos, las palmeras de chocolate y cualquier cosa que lleve azúcar. Con esta afición tan profunda podrías pensar que peso 200 kilos y, de hecho, podría pesarlos si diera rienda suelta al sinvergüenza de mi cerebro. Entonces, ¿cómo lo controlo? Hostia, no tengo nada en casa que se parezca a un bollo, un cruasán o una palmera de chocolate y el único azúcar que hay es un bote de miel de la Santiago-Pontones y dosis individuales para cuando viene alguien a casa a tomar un café. Este ejemplo tan tonto es un claro hackeo de mi casa. Diseño mi entorno para lograr mis objetivos.

UN LIBRO MUY ÚTIL

Voy a seguir con más ejemplos de mayor enjundia y totalmente enfocados a emprender y a desarrollar negocios en el medio rural, pero ha llegado el momento de mencionar un libro que te puede resultar muy útil: se titula “Cambia tu entorno, cambia tu vida” y es del Doctor Benjamin Hardy. En el libro el doctor Hardy explica que la fuerza de voluntad está sobrevalorada y que pensar que la fuerza de voluntad todo lo puede es una creencia peligrosa y abocada al fracaso. A la velocidad que vivimos hoy resulta difícil mantener por mucho tiempo nuestros objetivos y conservar firmemente nuestra fuerza de voluntad, sobre todo y ojo a esto que es fundamental, si nuestro entorno está en conflicto con nuestras metas. De hecho, afirma el Doctor Hardy, lo más probable es que sea el entorno el que acabe por imponerse y que para lograr tus objetivos con consistencia debes crear un entorno favorable.

Te pongo otro ejemplo: Si tú quieres ser atleta profesional y tus amigos se pasan el día fumando porros y de borrachera permanente, o cambias de amigos o cambias de objetivo. Si te has propuesto modificar, fortalecer y afinar tu cuerpo, por una cuestión de estética o de salud, me da igual, será muy difícil que de un día para otro te levantes a las 6 y media de la mañana para entrenar antes de ir al trabajo. Si no haces más cambios y lo fías todo a tu fuerza de voluntad, ¿cuánto crees que tardarás en decaer y volver a tu hábito anterior? Por eso es fundamental que seas capaz de modificar tu entorno o, como medida más extrema, buscarte otro entorno que haga más posible o más sencillo para ti engañar a esa máquina tan perfecta que es tu cerebro.

Por ejemplo, si quisieras irte a correr por las mañanas sería interesante que te dejaras la ropa y las zapatillas ya preparadas a los pies de la cama; si quieras alimentarte mejor irás a la compra sin hambre y con una lista de lo que necesitas, seguramente evitarás los pasillos de aperitivos de bollería; si quieres que nada ni nadie te distraiga trabajando apagarás el teléfono o, si lo necesitas para trabajar usarás alguna aplicación como Stay Focused, estay focused, para no entrar a ellas ni ver sus notificaciones. En resumen, tratarás de adecuar tu entorno todo lo posible para tener éxito en tus objetivos.

¿CÓMO APLICA ESTO AL MUNDO DEL EMPRENDIMIENTO RURAL?

Pero, ¿cómo aplica esto al mundo del emprendimiento? No tengo que descubrirte Silicon Valley, pero para los despistados diré que es una zona de California, en Estados Unidos, desde donde surgen las súper empresas de alta tecnología que cambian nuestro mundo. Si te gusta leer sobre startups o economía y creación de empresas te habrás encontrado con titulares en muchas ocasiones que dicen: el Silicon Valley europeo; o el Silicon Valley del centro de España, o el Silicon Valley aragonés; pero ninguno de estos es Silicon Valley, que solo hay uno. Casi todos hemos oído hablar de este lugar, pero mucha menos gente sabe que si Silicon Valley es lo que es y surgió precisamente allí y no en otro lugar fue porque justo allí se encuentra la Universidad de Stanford. La universidad de Stanford ha dado al mundo 59 premios Nobel, 17 astronautas, dos presidentes del Gobierno de Estados Unidos y, además, por ahí pasaron los fundadores de empresas como Google, Instagram, LinkedIn, WhatsApp, YouTube o Netflix, entre otras muchas.

Antes, en los años 70 y 80 se asentaron ahí compañías dedicadas a los semiconductores, silicio y las computadoras. Precursor imprescindible de toda la tecnología que utilizamos hoy. La pregunta es sencilla, ¿por qué Silicon Valley está donde está y no en medio de África?

Pues porque ese entorno, ese lugar, contaba ya con el ambiente idóneo para emprender, crear, influir y forrarse. Porque ahí hay mucha gente de ciencia, con influencia y poder para diseñar las herramientas con las que se cambia el mundo. ¿Si alguien, con mucho talento, conocimientos y dinero se hubiera empeñado, con todas sus fuerzas, en hacer un Silicon Valley en una zona de baja alfabetización, con problemas de suministro eléctrico y falta de infraestructuras, ¿habría podido? La respuesta es no. Porque el entorno y el ambiente son mucho más importantes que el talento.

Vamos con algunos ejemplos más pegados a lo rural, que es lo que aquí nos ocupa. Si quieres ser marinero y vives en pleno desierto de Los Monegros o rodeado de los campos de lavanda de La Alcarria, ¿te bastará con la motivación? ¿Podrás cumplir ahí tus metas o tendrás que cambiar de entorno? Salvo una hecatombe que llenara de agua estos lugares, y no voy a mentar a la bicha, que nunca se sabe, si siguieras queriendo ser marinero deberás irte de ahí.

He aprendido con los años que hacer las cosas a pulso, por pura voluntad y a pecho descubierto es como tratar de derribar una pared simplemente cogiendo carrerilla para ir al choque. Si la pared es de corchopán o algún material de mírame y no me toques, tal vez puedas derribar algunas de esas paredes, pero llegará alguna que esté bien hecha y te acabarás cansando y, posiblemente, rompiéndote la crisma. ¿Qué quiero decir? Que es posible que tu talento y tu voluntad de hierro te permitan derribar algunas paredes u obstáculos durante algún tiempo, pero al final te fallarán las fuerzas.

EL ENTORNO PERFECTO PARA EMPRENDER EN EL PUEBLO

Entonces, ¿cómo adaptamos nuestro entorno para emprender con éxito? Los emprendedores rurales tenemos cada uno nuestras particularidades, pero hay una que no puede faltar porque recuerda, tenemos unos cuantos muros que derribar.

Jim Rohn fue un empresario y orador norteamericano, uno de los padres de las charlas motivacionales, que tienen muchas cosas que no me gustan porque a veces pecan de buenistas, pero tienen otras muy útiles. Jim Rohn decía que: Somos la media de las cinco personas con las que pasamos más tiempo.

Esto me sirve para decirte que la soledad es otro de los condicionantes importantes con el que nos encontramos la mayoría de los emprendedores rurales. Y estar solo con tiempo para pensar tiene muchas cosas buenas, pero también muchas malas si la cosa se alarga. Tenemos tiempo para pensar, a veces demasiado y nos acostumbramos a hacer las cosas siempre a nuestra manera, vamos dejando de tolerar opiniones distintas de la nuestra, porque la tolerancia y la empatía son músculos que se entrenan. ¿Qué debe tener un entorno propicio para sacar un proyecto adelante? Lo primero que debe tener, más que Internet o buenas carreteras es compañeros de viaje, aliados, personas con las que compartes, si no objetivos, sí inquietudes. Hay lugares en los que se ha obrado la magia pero eso implica mucho trabajo.

Paula Artal ha pasado por el pódcast un par de veces para hablar de finanzas en el capítulo 16 de esta segunda temporada y criptoeconomía en el vigésimo, también de esta temporada y nos conocimos porque un día contactó conmigo porque quería irse a vivir al medio rural. Ella tenía muy claro un requisito sobre todos los demás: quería ir a un pueblo en el que hubiera personas haciendo cosas. Ella sabía y sabe todavía más ahora que ya está en el medio rural viviendo que el ambiente es fundamental para tener éxito.

Y tienes DOS maneras, dos, de adaptar tu entorno a tus objetivos. Como ese marinero de Los Monegros o de La Alcarria, puedes irte a un lugar que tenga mar para desarrollar tu vocación, coger la maleta, despedirte de tu familia e irte al entorno que te va a permitir cumplir tus metas. Es un ejemplo extremo, ya lo sé. Porque es muy fácil y un camino muy recto tirar la toalla y decir aquello de: aquí no se puede hacer nada, no nos dejan, no hay manera, me falta Internet, estoy lejos de todo, no hay servicios… Y desistirías y seguramente tendrías toda la razón del mundo. Y te rendirías y te irías a otro lugar, pero en ese otro lugar tampoco nadie te garantizaría un entorno perfectamente adaptado a tus objetivos. Te podrías ver así en un cambio permanente y sin freno, no por tener un espíritu nómada, sino por estar buscando algo que a lo mejor no existe.

SÉ TÚ EL CAMBIO QUE QUIERES VER

La otra opción, la difícil, árida pero muy gratificante cuando ves que las cosas salen es SÉ TÚ EL CAMBIO QUE QUIERES VER. Porque si nadie lo hace primero, si nadie hace ese primer sacrificio, otros vendrán y se encontrarán en la misma situación. Os voy a contar algo que no he contado aquí nunca: después de unos comienzos duros y difíciles a mí también se me pasó por la cabeza buscar otros lugares más sencillos para desarrollar proyectos, lugares con más emprendedores, mejores comunicaciones, con mayores posibilidades de atraer población… Pero ya estaba aquí. Un día Pilar y yo nos sentamos en la mesa del comedor y, sosegadamente decidimos que nos quedaríamos aquí y que, como la gota malaya, poco a poco, mota de polvo a mota de polvo, grano a grano y gota a gota iríamos adaptando el entorno a nuestros objetivos. Por mi carácter y acostumbrado a persistir y a resistir, pero también a decidir rápido y ponerme en marcha, a veces tengo la sensación de ir tan despacio que nada parece cambiar, pero cuando echas la vista atrás te das cuenta de cómo has ido avanzando y de los caminos que se van abriendo ante ti.

En mis charlas me gusta mucho poner un ejemplo de éxito, el de AlmaNatura, aliado de este pódcast. Surgidos en un pueblo de menos de 1000 habitantes, en el interior de la provincia de Huelva, empezaron más solos que la una pero han tenido el talento y la persistencia suficiente para ir atrayendo a su alrededor a personas con el mismo propósito, hasta el punto de que han conseguido trascender el lugar en el que se encuentran y llegar a casi todos los rincones del país con sus proyectos, ayudando a que otros lugares también sean un entorno favorable a personas con un propósito. Ellos derribaron muchos muros en solitario, hicieron lo más difícil y, ahora, sirven de referencia a muchas personas. Les ha costado 25 años estar donde están. Han modificado su entorno para conseguir su propósito y que otros se unan a él. Hoy tienen el molino, un edificio singular que estaba derruido y lograron reconstruir, a donde llevan cultura a su pueblo, desarrollan actividades para los vecinos y atraen a visitantes de muchos puntos de España. Ellos mismos se han convertido en atractores de personas con el mismo propósito.

Otro que modificó su entorno, en este caso ampliándolo y ha salido varias veces aquí. Su pueblo no daba de sí en cuanto a población para tener una óptica, pero él quería tener una óptica. Amplió su entorno. Cargó las gafas y los equipos en una furgoneta y se va a los pueblos de alrededor a buscar la población que su pueblo no tiene. Hay muchos ejemplos a lo largo de todo este año pasado en ‘Emprender en el pueblo By AlmaNatura’ de personas que modifican su entorno para hacer lo que quieren hacer.

PROPÓSITO

Tomes el camino que tomes, elijas un pueblo u otro, lo primero que tendrás que hacer es definir tu propósito. Tal vez no tengas alma altruista, ni desees generar un impacto social en tu entorno y me parece respetable. Tal vez simplemente quieras vivir con lo suficiente y disfrutar de la naturaleza, pero aun entonces necesitarás un propósito. ¿Cuál es tu propósito? ¿Cuál es tu proyecto? ¿Cómo quieres que sea tu vida? Repito las tres preguntas porque son las primeras que debes hacerte antes de ir a por un objetivo o empezar a moverte. ¿Cuál es tu propósito? ¿Cuál es tu proyecto? ¿Cómo quieres que sea tu vida?

Si tu propósito y tu proyecto pasan por dar a conocer la naturaleza y las aves del entorno, necesitarás un entorno con aves y una naturaleza digna de ser mostrada; si lo que quieres es acercar la tecnología y la digitalización al medio rural necesitarás una conectividad superior a la media; si quieres mostrar las enseñanzas ancestrales de la ganadería extensiva y el pastoreo deberás ir a una zona en la que se den las condiciones para la ganadería extensiva y el pastoreo. Si quieres desarrollar cultivos en ecológico deberás ir, en primer lugar a un sitio con tierras disponibles y, a ser posible, en el que tus vecinos de tierra tengan las mismas convicciones que las tuyas o no estorben tu meta utilizando pesticidas cerca de ti.

Al principio he mencionado la conversación con Sandra Schenkel, que tiene un proyecto de campos de entrenamiento para triatletas en Aracena, Huelva. Aquel día te decía que no sabía si era mejor definir un proyecto y después buscar el lugar o elegir el lugar y desarrollar el proyecto en base a él. Hoy ya lo sé y como tal te lo transmito. Busca tu propósito y cuando tengas claro el propósito busca el lugar perfecto para llevarlo a cabo; el entorno lo es todo. Si el entorno es tu pueblo, ya vives en él, tienes claro tu propósito pero entorno y propósito no hacen match, no casan bien, modifica tu entorno, atrayendo a él a personas con tu mismo propósito. Sin duda el camino será más largo, pero no te pasarás la vida llorando tu mala suerte y, trabajando sobre el entorno, estarás más cerca de conseguir tus metas.

Recuerda: el talento y la motivación son imprescindibles, pero no suficientes:

MODIFICA TU ENTORNO.

Gracias por llegar hasta aquí. En el próximo capítulo te traigo un montón de novedades de HolaPueblo, el programa de AlmaNatura que acerca a los futuros emprendedores rurales y los pueblos que ofrecen un entorno idóneo para desarrollar proyectos. Será dentro de 7 días. Hasta entonces, sed felices. ¡Adiós!

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